Trabajo 

Cuando pienso en aquél que decía que el trabajo es una de las formas de alienación de la persona no acabo de entenderlo.

Sé que es difícil encontrar el trabajo de tus sueños. De hecho, pocos sueñan con un trabajo de ensoñación y muchos son los que tienen pesadillas con él.

Nos han metido entre ceja y ceja que lo importante es el ocio, mientras nos obligan al mismo tiempo a hacer más horas y horas para poder colmar nuestras aspiraciones de tiempo libre y asueto. Nos dejamos llevar por lo que nos cuentan. Somos así, simplemente complejos.

Hoy estoy contento. He conseguido ‘el trabajo de mi vida’. Aquél que ni soñando alcanzaba a imaginar. Aquel que me devolverá la alegría a este trozo de vida al que nos obliga la subsistencia. Sé que es un trocito de la vida, pero qué trocito.

Por él he sido capaz de abandonar mis otros trocitos, dispuesto a completarlo con nuevos trozos de aire fresco, vida nueva, savia limpia.

Soy un osado. He cruzado el planeta para encontrarlo. Y estoy satisfecho.

Ahora, con el permiso de todos ustedes, me voy de ‘yardsale’.

Gracias a todos -y en especial a tí, toda- por hacerme comprender lo que quería, por permitir adivinar mis ansias, mis anhelos, mis desvelos,… mis sueños. Y estoy despierto.

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